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Jefe
del Servico de ORL del Hospital Nacional de Pediatría "J.P.Garrahan"
Summary
In the classification of the River Plate School of chronic middle otitis,
the cholesteatoma represents the epithelial forms, among which there is
a primary and a secundary variety. The embryonic forms are considered
an ektodermic inclusion in the first three months of pregnancy. Cholesteatoma
is a benign process that can lead to complications. We present here a
study carried out over the last six years in the otorhinolaryngology department
of the J. P. Garrahan Hospital of 40,200 outpatients. 30% of them had
chronic middle otitis (12,060), 30% of which had cholesteatoma (3,618).
48 of them arrived at the consultations room with serious complications
(1,22%). We describe characteristics of these cases, and we analyze the
different forms of presentation.
Resumen
En la clasificación de la Escuela Rioplatense de las OMC, el colesteatoma
representa las formas epidermizantes dentro de las que se encuentran las
variedades primaria, y secundaria. La embrionaria se considera una inclusión
ectodérmica en el primer trimestre del embarazo. El colesteatoma
es un proceso benigno que puede dar lugar a complicaciones. Presentamos
un estudio realizado en los últimos 6 años en el Servicio
de ORL del Hospital J. P. Garrahan sobre 40.200 pacientes atendidos en
consultorios externos donde el 30% correspondían a otitis media
crónica, (12.060 pacientes) de éstos el 30% fueron colesteatomas
(3.618 pacientes). De los cuales 48 pacientes llegaron a la consulta con
serias complicaciones. Se describen características de las mismas
y son analizadas sus distintas formas de presentación.
Historia
Johannes Mueller en 1838 denomina colesteatoma a un tumor perlino laminar.
Este término es poco adecuado, pues no contiene colesterol (cole),
ni grasa (stea), lo único válido es tumor (oma), sin embargo
se ha mantenido su uso a través del tiempo. Cruveiller lo denominó
tumor perlino y aportó muchos datos clínicos. El patólogo
Rudolf Virchow realizó extensas descripciones anatomopatológicas,
destacando sobre todo, que es una enfermedad benigna. Quizás el
término queratoma ideado por Schuknecht es el que mejor se adapte,
ya que se trata de una masa de queratina y no de grasa ni cristales de
colesterol. Entre los años 1890-1891 se comienza con la cirugía
del queratoma, Hartmann, Jansen y Stacke son los pioneros en proponer
una erradicación completa de la enfermedad.
Introducción
Existen varios teorías para explicar el desarrollo del colesteatoma:a)
Penetración de la queratina del CAE a través de una perforación
preexistente (teoría invasiva).
b) Nacimiento
in situ provocado por producto de la inflamación (metaplasia).
c) Invaginación de material córneo a través de
bolsillos de retracción.
d) De origen traumático accidental o iatrogénico.
e) Queratoma embrionario.
Mc
Kenzie sugirió que el ático es un sitio de confluencia embrionaria
en la que varios tejidos tendían a superponerse y en el que fácilmente
podía haber una inclusión accidental de células.
Derlacki y Clemis han publicado varios casos de colesteatorna embrionario.
Michaels L. destaca la formación epidermoide a partir del desarrollo
del oído medio por el primer arco branquial.
Material
Sobre 40.200 pacientes en el período 1989-1995 que consultaron
al Servicio de Otorrinolaringología del Hospital J. P. Garrahan,
el 30% de los pacientes, (12.060), correspondieron a los oídos
crónicos, de éstos el 30% fueron colesteatomas, (3.618),
48 casos tenían serias complicaciones (1.22%).
Siguiendo la clasificación. de Cudennec y Verdelle los dividimos
en:
A) Complicaciones
EndocranealesFosa posterior 9 casos
Fosa media 4 casos
Reacción meníngea 6 casos
Encefalitis 2 casos (trombofleb. seno long.)
Tromboflebitis seno lateral 1 caso
B) Complicaciones
Intrapetrosas
Complicaciones laberínticas 7 casos
Parálisis facial otógena 5 casos
Tumor de mesénquima 1 caso
Traumática 1 caso
C) Complicaciones
Extracraneales
Laterales
Mastoiditis cerrada 5 casos
Mastoiditis fistulizadas 4 casos
Cervicales Bezoid 2 casos
PseudoBezoid 1 caso
La tasa de
mortandad es de 5 al 15% según estadísticas internacionales.
En nuestro Hospital la tasa de mortandad es O%. Sin embargo hemos tenido
secuelas.
Método
l) Interrogatorio, averiguamos edad de comienzo, existencia de superaciones
continuas o intermitentes generalmente malolientes, cefaleas, náuseas,
vómitos, signos de laberintitis, hipoacusias.
2) Examen instrumental, la otoscopía y la otomicroscopía
con aspiración permiten ubicar el sitio de la perforación,
característica de la misma (marginal-atícal), presencia
de descamación epitelial o de una imagen perlea a través
de membrana timpánica. La TAC de alta resolución con cortes
axiales y coronales conducen a una certeza diagnóstica. Los estudios
audiológicos nos ubican en el grado de afección auditiva
(conductiva, mixta o neurosensorial). En algunos casos el estudio anatomopatológico
corroboró la impresión diagnóstica.
Características
l) Edad. A menor edad el colesteatoma impresiona como más
agresivo.(6) (8) La invaginación ectodérrnica toma mayor
impulso. Sobre este aspecto se efectuaron estudios con anticuerpos monoclonales
MIB 1 reconociendo a antígenos nucleares, expresados por las células
de la piel del conducto auditivo externo, revelando un promedio de 9,2%
en pacientes normales; 28% en adultos con colesteatoma y 42% en niños
con colesteatoma.(l)
De acuerdo a lo observado en varios casos dividimos al colesteatoma en:
a) Capsulados
b) Difusos
c) Perlados diseminados
a) Están comprendidos dentro del grupo de los llamados
por "bolsillos de retracción" sacos de distintas profundidades
en las zonas conocidas como más frágiles de la membrana
timpánica, por ej: el epitímpano posterior conduce a fosa
incus; el mesotímpano posterior con ataque al seno timpánico
y al acueducto de Falopio. Estas bolsas de retracción pueden
ser extirpadas con suma delicadeza y conservar la cadena osicular, en
el mejor de los casos o bien realizar mastoidectomía modificada.
b) Formas difusas, las hemos observado conteniendo un material
pastoso formado por láminas epitegales blanquecinas. Generalmente
son destructivas tanto de la cadena osicular corno del hueso mastoideo,
lo que obliga a realizar mastoidectomias abiertas. Ésta es la
forma que más complica con la fosa cerebral posterior y media.
c) Formas perladas, las observarnos en los colesteatomas residuales.
En estos casos hemos tenido que resecar perlas de colesteatoma de nichos
labrados en el hueso con fondo liso. También encontramos perlas
incluidas en la entrada de la tuba.
2) Bilateraldad.
Es relativamente frecuente encontrar estas formas de colesteatomas.
Complican la audición del niño y obliga a realizar dos intervenciones
quirúrgicas.
3) Problemas de escolaridad y aprendizaje. Dada la cronicidad de
esta patología, los niños interrumpen su escolaridad repetidas
veces, determinando que el alumno tenga bajo rendimiento en la escuela.
4) Complicaciones del CAE. Las dificultades en las curaciones del
niño durante las otomicroscopias y la posibilidad de la presencia
de gérmenes Gram negativos o de otros gérmenes resistentes
determinan que se originen dermatitis en el CAE y el meato auditivo.
En casos extraordinarios y por complicaciones de las celdillas profundas
del hueso potroso se producen petrositis con neuralgias unilaterales,
parálisis del VI par o un síndrome de Gradenigo.
5) Diagnósticos diferenciales en el niño. La realizamos
con el oído crónico simple, por la perforación central,
por otorrea intermitente y la falta de complicaciones. Con la histiocitosis
que suele presentar formas granulomatosas en la caja y conducto auditivo
externo, algunos casos llegaron a la consulta con una intervención
quirúrgica previa. Con los tumores, un caso portador de un rabdomiosarcoma
fue intervenido en el interior del país, realizándosele
una timpanoplastía, posteriormente ante el continuo crecimiento
del tumor, llega a nuestro Hospital, donde se toma biopsia y se diagnóstica
rabdomiosarcoma. Se lo trató con quimioterapia, se encuentra con
vida y hasta el presente no se ha observado crecimiento del tumor..
Casos clínicos
Presentamos
algunos de los 48 casos complicados
C.M.
(HC 84.259) 7 años. Es internada en terapia intensiva por
coma profundo. Compromiso de la fosa cerebral posterior. Drenada por
neurocirugía en 5 oportunidades. Presentó una otitis media
colesteatomatosa. Fue operada realzando una mastoidectomía radical.
Se ubicaron 2 trayectos fistulosos a la fosa posterior y trombosis del
seno lateral. Se dejó colocada una sonda Petzer como drenaje
cerebeloso por la intensa secreción purulenta. Posteriormente
presentó una fístula cutánea, de la cual ha curado.
La paciente mantiene un ligero trastorno de su equilibrio en la actualidad
. Se acentúa cuando cierra los ojos. Su cavidad tímpanomastoidea
está sin actividad.
G.J. (HC 99.356) 14 años. Otitis media colesteatomatosa.
Después de una evolución de 4 años de su enfermedad
presentó: parálisis facial , absceso de fosa posterior,
absceso en región posterior del cuello con compromiso del ECMO
tipo Bezoid con torticolis. Presentó convulsiones y coma profundo.
Fue operado por neurocirugía para drenar su absceso. Posteriormente
se realizó una mastoidectomía radical. Mejorando posteriormente.
C.A. (HC 84.200) 10 años. Paciente en coma profundo durante
30 días en terapia intensiva con cuadriplejía fláccida.
El Servicio de Neurocirugía intervino su fosa posterior. Una
vez estabilizado se realiza posteriormente una mastoidectomía
radical. Mejorando hasta llegar a sacar su cavidad.
D.N. (HC 114.431) 9 años. Paciente que fue intervenida
de un absceso de fosa cerebral media fuera del Hospital. Posteriormente
concurrió al Servicio de ORL del Hopital Garrahan donde efectuó
una cirugía de mastoidectomía radical, para erradicar
el colesteatoma causante de su patología. En la actualidad mantiene
curaciones por otomicroscopía, sin complicación seria.
I.J. (HC 116990) 9 años. Paciente que presentó
un absceso de fosa cerebral posterior. Operado por el Servicio de Neurocirugía
. Cuando el paciente se estabilizó se realizó una mastoidectomía
radical, para erradicar el colestestoma causante de su absceso. Este
paciente se mantiene en atención con otomicroscopías.
M.F. (HC 85. 789) 11 años. Colesteatoma originado por
traumatismo (mordedura de perro con gran scalp de la región temporoparietal
y posteriormente suturada), a los cinco años de edad. El conducto
auditivo externo se encontraba cerrado, sin supuración. la piel
que quedó atrapada dio origen a un gran colesteatoma que destruyó
parte del hueso temporal, la cadena osicular y comprometió el
nervio facial. Actualmente se encuentra con ligera paresia del VI par.
S.R. (HC 52.390) 13 años. Paciente de la Prov. de Corrientes.
Fue intervenido en 2 oportunidades en su provincia de un absceso cerebral.
Luego es enviado a este Hospital para solucionar el colesteatorna de
su oído. Como complica nuevamente su absceso, es intervenido
por neurocirugía, evacuando el otro absceso que se había
formado, cuando mejoró se le realiza una mastoidectomia radical
curando su lesión. En la actualidad en su última tomografía
se observa relleno del quiste encefálico .
S.C. (H C 99.067) Colesteatoma de oído izquierdo que afecta
punta de mastoides, gran edema cutáneo flemón de cuello,
torticolis, se diagnostica absceso de Bezold. Su cuello fue drenado
siguiendo el borde anterior del E.CM.O. Posteriormente se realiza una
mastoidectomía evacuando las celdillas de la punta de mastoides,
sinusales y caja comprometidas con el colesteatoma.
Discusión
La posibilidad
del colesteatoma residual en los niños es una realidad, las estadísticas
internacionales y propias así lo demuestran. Debemos continuar
perfeccionando la técnica de extirpación de acuerdo a la
ubicación del colesteatoma para hacerlo lo más funcional
posible. Sheehy comenta en el artículo Canal Wall Down Procedure,
(18) que se debe preservar siempre que se pueda la pared posterior, dejando
la destrucción de la pared para el oído único útil,
patologías que destruyen la pared posterior, mastoides pequeñas
y ciertas fístulas. Giasscock también considera la pared
posterior (8) y dice que sería obligatoria la cirugía por
etapas. Schuring (14,15) en su informe sobre 354 pacientes (38 niños,
50 adolescentes y 286 adultos) con conservación de la pared posterior
tuvo una tasa residual del 35%. Sheehy sobre 949 pacientes (181 niños)
observó 18,9% de colesteatoma residual en adultos, mientras que
en los niños 36%. Coincidimos con estadísticas que informan
mayor recurrencia con técnicas conservadoras, pero teniendo en
cuenta la función del oído, intentamos mantener la estructura
natural anatómica o emplear variantes protósicas que mantengan
el nivel auditivo.
Conclusiones
Ante estos cuadros de extrema gravedad con peligro de la vida del paciente,
decidimos mastoidectomía radical. Éstas representan el 3%
de las técnicas usadas mundialmente y si bien no es la técnica
más usada, ni la que nosotros pretendemos; ante invasión
de la fosa cerebral debemos practicarla. En los casos en que el colesteatoma
está contenido en un saco circunscripto éste puede ser resecado
conservando la integridad de la cadena osicular. En otros se realizan
procedimientos quirúrgicos acorde con la ubicación del colesteatoma.
Pensamos como Owen que el colesteatoma es una enfermedad para toda la
vida, que puede encontrarse activo o inactivo y que después de
cicatrizar es necesaria una vigilancia anual para su exploración
otomicroscópica.
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