|
1.
Amígdalas y Adenoides
Las amígdalas y adenoides , son masas de tejido similares la de
los nódulos linfáticos o "ganglios" que se encuentran
en el cuello, ingle o axilas. Las amígdalas son dos masas que se
encuentran detrás de la garganta. Las adenoides están en
la parte superior de la garganta detrás de la nariz y en el techo
de la boca (velo del paladar) y no son visibles a través de la
boca sin instrumentos especiales.
Las amígdalas y adenoides están cerca de la entrada de los
pasajes de la respiración, donde pueden recibir los gérmenes
provenientes del exterior que causan infecciones. Ellas "prueban"
a las bacterias y los virus y pueden infectarse. Los científicos
creen que funcionan como parte del sistema inmunológico del cuerpo
filtrando los gérmenes que intentan invadir el cuerpo, y que ayudan
a desarrollar anticuerpos para los gérmenes.
Esto ocurre primariamente durante los primeros años de vida, tornándose
menos importantes cuando transcurren los años. Los niños
cuyas amígdalas y adenoides debieron ser extraídas no sufren
de pérdidas en su resistencia.
2.
¿Qué afecta a las amígdalas y adenoides?
Los problemas que más comunmente afectan a las amígdalas
y adenoides son las infecciones recurrentes (de garganta u oídos)
y el crecimiento significativo u obstrucciones que causan problemas de
respiración y deglución.
Abscesos alrededor de las amígdalas, amigdalitis crónicas,
infecciones de las pequeñas cavidades dentro de las amígdalas
que producen mal aliento, formaciones blanquecinas también pueden
afectar a las amígdalas y adenoides, determinando que se inflamen
y duelan. Los tumores son más raros, pero también pueden
crecer en las amígdalas.
3.
¿Cuándo debo recurrir al doctor?
Debe visitar al doctor cuando usted o su niño sufran de los síntomas
más comunes de amígdalas y adenoides infectadas o que han
crecido demasiado.
4.
¿Qué debo esperar del examen?
Su médico le preguntará acerca de problemas en el oído,
la nariz y la garganta y examinará su cabeza y cuello. Utilizará
un pequeño espejo o un instrumento flexible con luz para observar
estas áreas.
Los cultivos para estreptococos son importantes para diagnosticar ciertas
infecciones en la garganta, especialmente gargantas "estreptococcicas".
Los rayos X son útiles a veces para establecer el tamaño
y forma de las adenoides. Los exámenes de sangre pueden determinar
problemas como Mononucleosis o afecciones de otra área del organismo.
5.
¿Cómo se tratan las enfermedades de amígdalas y adenoides?
Las infecciones bacterianas de las amígdalas, especialmente aquellas
causadas por estreptococos, son tratadas primero con antibióticos.
A veces, se recomienda la extracción de las amígdalas o
adenoides.
Las dos principales razones para remover las amígdalas y/o adenoides
son (1) infecciones recurrentes a pesar de la terapia con antibióticos
y (2) dificultad para respirar debido al crecimiento de las amígdalas
o adenoides.
Las obstrucciones de la respiración producen ronquidos y perturbaciones
en el sueño que se traducen en somnolencia durante el día
en adultos y problemas de comportamiento en niños (hiperactividad,
etc.). Además la respiración crónica a través
de la boca debido al agrandamiento de las amígdalas y adenoides
causa malformaciones de la cara y una alineación inadecuada de
los dientes.
Las infecciones crónicas pueden afectar otras áreas como
las Trompas de Eustaquio - el pasaje de aire entre la parte de atrás
de la nariz y el interior del oído. Esto puede llevar a frecuentes
infecciones del oído y pérdidas de la audición.
Estudios recientes indican que la Adenoidectomía es un tratamiento
beneficioso para algunos niños con dolor de oídos crónico
acompañado por acumulación de líquidos en el oído
medio (otitis media con efusión).
La posibilidad de padecer cáncer o un tumor puede ser otra razón
para extraer las amígdalas y adenoides en los adultos.
En algunos pacientes, especialmente aquellos con Mononucleosis infecciosa,
un agrandamiento severo puede obstruir los pasajes aéreos. Para
esos pacientes, los tratamientos con esteroides (cortisona, por ejemplo)
pueden estar indicados.
6.
La amigdalitis y sus síntomas
La amigdalitis es una infección de una o de las dos amígdalas.
Otros signos o síntomas son:
- Amígdalas
más rojizas que de costumbre.
- Una cubierta
roja o blanca en las amígdalas.
- Un ligero
cambio de voz debido a la inflamación.
- Dolor
de garganta.
- Dificultad
o dolor al tragar.
- Nódulos
linfáticos (ganglios) inflamados en el cuello.
- Fiebre.
- Mal aliento.
7.
Adenoides agrandadas y sus síntomas
Si sus amígdalas o las de su hijo están agrandadas, puede
resultarle dificultoso respirar por la nariz. Otros signos de crecimiento
constante son:
- Respiración
a través de la boca en vez de a través de la nariz la
mayor parte del tiempo.
- Sonidos
nasales "bloqueados" cuando la persona habla.
- Respiración
ruidosa durante el día.
- Infecciones
recurrentes del oído.
- Ronquidos
durante la noche.
- La respiración
se detiene por unos segundos en la noche mientras se ronca o se respira
fuerte (apnea nocturna).
8. Cirugía
8.1.
Su hijo
Hable con su hijo acerca de sus sentimientos, tranquilícelo y
apóyelo durante el proceso. Enfatice la idea de que el procedimiento
lo hará más sano. Esté con su hijo el mayor tiempo
posible antes y después de la cirugía. Dígale que
tendrá dolor de garganta después de la cirugía.
Explíquele a su hijo que la operación no extrae ninguna
parte importante de su cuerpo, que no se verá diferente en el
futuro. Si su hijo tiene un amigo que ha sido operado, puede resultar
útil que hable de eso con su amigo.
8.2. Niños y adultos
Al menos dos semanas antes de cualquier cirugía el paciente debe
evitar las aspirinas o cualquier medicamento que las contenga.
El cirujano debe ser informado si: el paciente o su familia han tenido
algún problema con anestesia, si el paciente está tomando
alguna medicación, si tiene anemia, problemas sanguíneos,
está embarazada, tiene inconvenientes con las transfusiones de
sangre o algún otro dato que considere importante.
Probablemente se le requerirá un examen de sangre antes de la
cirugía.
Generalmente, no puede ingerir nada por la boca (chicles, enjuagues
bucales, pastillas para la garganta, pasta dental, agua) 8 horas antes
de la operación. Cualquier cosa en el estómago puede ser
vomitada cuando se aplica la anestesia, y esto puede ser peligroso.
Probablemente cuando el paciente llega al hospital o centro quirúrgico,
el anestesiólogo o el staff de enfermeras se reunirán
con el paciente y su familia para revisar sus antecedentes . El paciente
será llevado a la sala de operaciones y anestesiado, si es un
niño a veces en compañía de alguno de sus padres.
Usualmente se proporcionan fluidos intravenosos durante y después
de la operación.
Después de la operación, el paciente será llevado
a su habitación donde permanecerá hasta que se recupere
y sea dado de alta.
Cada paciente es especial, y por lo tanto el tiempo de recuperación
varía de un individuo a otro: algunos son dados de alta entre
las dos y diez horas, otros deben permanecer en el hospital durante
la noche y unos pocos selectos casos necesitan cuidados especiales.
Su especialista en Otorrinolaringología le informará sobre
los cuidados pre y postoperatorios y contestará cualquier pregunta
que tenga.
8.3. Después de la cirugía
Pueden surgir varios síntomas postoperatorios que incluyen problemas
para tragar, vómitos, fiebre, dolor de garganta, y dolor de oídos.
Ocasionalmente se producen sangrados después de la cirugía,
si esto ocurre, su cirujano debe ser informado inmediatamente.
Cualquier duda o consulta debe ser charlada abiertamente con su médico,
quien está ahí para ayudarlo.
|