|
Dr.
Santos Tieso
Fga. Ramona Matilde Medina
Resúmen
En este trabajo intento demostrar el mecanismo íntimo responsable
de la tonotopía periférica.
Doy las bases del comportamiento del oído interno, ante las distintas
frecuencias e intensidades del estímulo sonoro.-
Explico el porqué del deterioro de la discriminación como
consecuencia de la lesión del sistema ciliado externo.
Expreso según yo lo pienso el porqué del escotoma en el
tono 4kHz, derivado de la exposición a sonidos de alta intensidad.
Estoy convencido que siempre que se estimule un oído normal con
una frecuencia resonante, a un nivel de presión sonora (N.P.S.)
umbral, éste se comporta como un sistema vibrátil de tipo
resistencia controlado.
He definido como resonante al grupo de frecuencias audibles para el oído
humano, que cuentan con un segmento de membrana basilar M.B.) sin componentes
reactivos hacia las mismas.
Se denomina sistema resistencia controlado, a aquel que tiene un valor
de resistencia mecánica grande, frente al de la reactancia mecánica;
respondiendo en este caso el desplazamiento y la velocidad a las relaciones:
1 - 1 1 - 2
F0 y F0
X = --------- Cos w t X = --------- Cos w t
Rm w. Rm
Donde:
X
= Amplitud de la velocidad
X = Amplitud de la elongación
F0 = Fuerza
Rm = Resistencia mecánica
w = Pulsación angular
Como
vemos en este tipo de sistemas la amplitud de la velocidad depende sólo
de la resistencia mecánica (Rm), mientras que la amplitud de la
elongación depende de la resistencia mecánica y la pulsación
angular.
Este comportamiento tan particular del oído interno humano, se
sustenta en el análisis de la fisiología coclear, desde
la teoría de los tubos de corriente sinusoidal en resonancia.
Según la misma, la M.B. no es más que una serie de segmentos
de distinta frecuencia de resonancia, dispuestos en forma de gradiente
en aumento con sentido basal, relacionados entre si por determinados valores
de vínculos.
El encargado de la regulación de dichos vínculos es el sistema
ciliado externo (s.c.e.), posibilitando con ello la transferencia selectiva
de la energía acústica, presente en el medio exterior en
las distintas frecuencias, a los segmentos en sintonía con las
mismas.
Esta forma de comportamiento por parte del oído interno ofrece
ventajas sustantivas, en particular cuando la energía acústica
correspondiente a una determinada frecuencia se encuentra presente en
el medio externo en muy escasa intensidad.
Cuando se aborda la fisiología coclear desde la teoría de
la onda viajera de von Békésy tal ventaja se diluye, puesto
que al componente resistivo del segmento en resonancia se le debe sumar
los componentes resistivos y reactivos (reactancia elástica), de
los segmentos movilizados desde la base al sitio de resonancia.
Según la teoría de von Békésy, a N.P.S. constante
los componentes reactivos y resistivos de la M.B. aumentan con cada disminución
de la frecuencia estímulo, con lo que se hace imposible explicar
la curva umbral promedio normal del oído humano.
Si la onda viajera de von Békésy existiese en verdad, la
curva umbral debería ser un gradiente en aumento de N.P.S hacia
las frecuencias graves.
La teoría de los tubos de corriente sinusoidal en resonancia, nos
permite inferir que la diferencia de amplitudes entre el segmento en resonancia
y sus acoplados se encuentran en relación directa a la diferencia
de sus componentes reactivos y en relación inversa al grado de
vínculo que los relaciona. En el foco, la amplitud de la elongación
depende de la expresión:
w
. m 1-3Q = ------------
Rm
Donde:
Q = Factor de calidad o mérito
m = Masa
Rm = Resistencia mecánica
w = Pulsación angular
Dado que el componente reactivo en el sitio de resonancia es nulo, y que
el s.c.e. a N.P.S. por debajo del umbral propio del s.c.i. disminuye la
Rm, precisamente a nivel del foco, ello se traduce en un mejoramiento
del Q, que posibilita un ahorro de energía traducida en una disminución
del umbral auditivo en cada una de sus frecuencias resonantes.
El grado de eficiencia por parte del oído interno es excepcional,
debido a que el valor de Rm disminuido a nivel local, es el que también
lo relaciona con los segmentos acoplados, por lo que libera al segmento
en sintonía de la necesidad de vibrar muy frenado desde los segmentos
fuera de sintonía.
De la expresión 1-2, se desprende que la Zm es sólo un parámetro
orientativo para individualizar el foco.
Como vemos en dicha expresión la Zm no es el parámetro determinante
de la amplitud de la elongación respecto de la presión,
sino que a N.P.S umbral siempre se debe tener en cuenta a la pulsación
angular.
A nivel del foco, cuando el N.P.S. es umbral la Zm que la M.B. opone al
estímulo se reduce al valor de Rm con s.c.e. normal, y dicho valor
de Rm se da en forma de gradiente en aumento con sentido apical.
Luego si el estímulo específico de las células cilíadas
es la amplitud de la elongación, se mantiene una situación
más o menos uniforme a lo largo de la M.B. respecto del N.P.S.
umbral para cada frecuencia resonante.
Ello es lo mismo que decir que, el N.P.S umbral es similar para las distintas
frecuencias resonantes, a pesar que éstas encuentran sobre la M.B.
valores crecientes de Rm con sentido apical, y esto se debe a que los
valores de transferencia son sensiblemente homogéneos.
Esto significa que, las frecuencias resonantes necesitan similares N.P.S.
para movilizar los sitios correspondientes a su sintonía sobre
la M.B. con igual amplitud de elongación y éste sería
el principio básico que sostiene la tonotopía periférica.
Para las frecuencias que he denominado supra resonantes, es decir más
agudas que la sintonía del segmento más basal, la M.B. se
comporta como un sistema masa controlado.
Los sistemas vibrátiles masa controlados, son aquellos en los que
la reactancia de masa (m.w.) tiene un gran valor en toda la banda de frecuencia,
en la que la respuesta debe ser lineal; en este caso los valores de Rm
y K/w son despreciables frente a m . w.
El
desplazamiento y la velocidad están dados por las expresiones:
- F0 1 - 4
X = ------------- sen w t
m
w2
F0 1 - 5
X = ------------- cos w t
m
w
De forma muy general todos los sistemas para frecuencias superiores
a su frecuencia de resonancia se comportan como sistemas masa controlados.
Como se desprende de la expresión 1 - 4 la amplitud de la elongación
es fuertemente dependiente de la pulsación angular, por lo que
con cada incremento de la frecuencia se debe producir un gran aumento
del N.P.S. para generar la amplitud umbral. Por ello la posibilidad de
audibilidad de las frecuencias supraresontes se agotan en una octava o
menos.
Si se aumenta el N.P.S. por encima de las frecuencias audibles antes que
sonoridad se produce dolor.
El dolor es el producto del tironeamiento de la membrana timpánica
a nivel del mango del martillo, por ofrecer el oído interno una
enorme reactancia de masa. En este caso la M.T. empuja y tira sobre una
cadena de huesesillos que permanece inmóvil.
En términos generales cuanto más aguda la frecuencia estímulo,
mayor acción de freno ejercen los segmentos con reactancia de masa
respecto de los de reactancia elástica.
Para frecuencias sub-resonantes, es decir más grave que la correspondiente
a la sintonía del segmento más apical, la M.B. se comporta
como un sistema tensión controlado.
Los sistemas vibrátiles tensión controlados se caracterizan
por un gran valor de la relación K/w para la banda de frecuencias
en la cual la respuesta es lo más constante posible. Para todas
estas frecuencias es normal suponer que la Rm y la reactancia de masa
son pequeñas en relación a K/w, por lo que Zm vale aproximadamente
-jK/w, entonces se puede admitir que el desplazamiento y la velocidad
valen:
F0 1 - 6
X = ------------ sen w t
K
F0 1 - 7
X = ------------ cos w t
K/w
Como
vemos en los sistemas tensión controlado la amplitud de la elongación
es independiente de la pulsación angular.
De ello se desprende que siempre que el N.P.S. sea suficiente, se consigue
la amplitud de elongación de los segmentos más apicales
con capacidad de generar sensación sonora, aun a las más
bajas frecuencias estímulos.
Al
aumentar el N.P.S. de las frecuencias resonantes por encima del umbral,
los segmentos que se acoplan al que resuena por disminución de
la facilitación del s.c.e. traducida en un incremento del vínculo,
son de dos tipos:
a)
Segmentos acoplados basases, se oponen al movimiento comunicado desde
el foco con reactancia elástica.
b)
Segmentos acoplados apicales lo hacen con reactancia de masa.Las amplitudes
de la elongación de los segmentos más basales al foco,
al ser independientes de la pulsación angular, cuando la frecuencia
estímulo se aleja de sus respectivas sintonías a N.P.S.
constante, disminuyen en menor proporción que la amplitud de
elongación de los segmentos apicales al foco en las mismas circunstancias.
La amplitud de los segmentos apicales al foco comunicado desde el mismo,
al ser fuertemente dependiente de la pulsación angular disminuye
en forma abrupta al aumentar la frecuencia estímulo a N.P.S. constante.
Por consiguiente la oposición a la vibración del segmento
en resonancia, como consecuencia del aumento del vínculo resultante
del incremento del N.P.S., depende de:
l)
Aumento de la Rm del segmento en sintonía.
2)
Incremento de la Zm como consecuencia de la movilización desde
el foco, de los segmentos más basales al mismo, independientemente
de la pulsación angular.
3)
Aumento del valor de la expresión Zm . W2 , por movilización
desde el foco, de los segmentos más apicales al mismo.Esta forma
tan particular de respuesta por parte del oído interno es la
que configura las curvas de sintonías axonales normales obtenidas
por Harrison y Evans.
Explica en dichas curvas las colas hacia las frecuencias graves y las
pendientes abruptas sobre las frecuencias más agudas a la sintonía.
El segmento local correspondiente a una frecuencia resonante grave, tiene
un mayor número de segmentos con reactancia elástica por
movilizar con cada aumento del N.P.S., mientras que el de una frecuencia
aguda tiene una mayor proporción de segmentos con reactancia de
masa. Por consiguiente al evaluar la respuesta del oído interno
al aumento del N.P.S. de una frecuencia determinada debemos tener en cuenta
todos estos elementos.
Por ello es lógico ver que los valores de impedancia obtenidas
a nivel de la membrana timpánica, muestran ángulos de fase
negativos mayores cuanto más graves son las frecuencias estímulos.
Existe un grupo de frecuencias cuya Z medida a nivel de la membrana timpánica
tiene un ángulo de fase cercano a cero, esto se debe a que la suma
vectorial de las Zm de los segmentos movilizados desde el foco con componente
reactivo elástico y la expresión Zm . W2 de los segmentos
movilizados con reactancia de masa dan una resultante sobre el eje de
las abscisas.
A nivel de presión sonora umbral cuando la frecuencia es resonante
el componente reactivo de la Zm es casi nulo, debido a que el segmento
en sintonía no lo tiene y lo segmentos contiguos casi desacoplados
por el s.c.e. tienen gradinos muy pequeños.
El aumento del vínculo entre segmentos en un oído normal,
se produce por disminución de la facilitación del s.c.e.
con cada aumento del N.P.S. entre el umbral auditivo y el propio del s.c.i.;
mientras que este permanece constante en valores elevados cualquiera sea
el N.P.S. cuando el s.c.e. es inexistente.
La diferencia entre estas dos situaciones se hacen sentir sobre el grado
de discriminación de las distintas palabras.
De un paquete de frecuencias (palabra) que se presenta a un determinado
N.P.S. sin facilitación por parte del s.c.e., las frecuencias que
se encuentran por encima del umbral propio del s.c.i. se la percibe y
las que están por debajo son inaudibles. Cuando las frecuencias
que están por debajo del umbral del s.c.i. son facilitadas por
el s.c.e. son incorporadas a la percepción, y ello se traduce en
una mayor riqueza frecuencial de percepción, indispensable para
la mejor discriminación del lenguaje.
Por ello las palabras que tienen mucha diferencia de presión sonora
entre las frecuencias que la conforman, son de muy difícil discriminación
cuando se lesiona el s.c.e. comprometido con las mismas.
Las diferencias entre los distintos grados de libertad de los segmentos
de M.B. con s.c.e. no patológico, estimulados con un determinado
paquete de frecuencias de diferentes N.P.S. determinan la mejor percepción
de las mismas; ello tiene que ver con la curva característica de
la logoaudiometría normal.
Si se realiza una logoaudiometría a un N.P.S. por encima de 100
dB la discriminación se deteriora por saturación del mecanismo
mencionado.
La pérdida de un grupo localizado de c.c.e., es demoledor para
la percepción de los morfemas cuyas frecuencias que lo componen
se corresponden con las sintonías de los segmentos de las c.c.e.
dañadas.
Yo pienso que si la amplitud de la elongación es la responsable
del umbral, también lo es de la lesión de las células
ciliadas cuando esta se da en exceso.
Si el ruido industrial lesiona en mayor proporción a las células
ciliadas que se corresponden con los segmentos en sintonía con
el tono 4.000 Hz, es porque el mayor N.P.S. del ruido se corresponde con
dicha frecuencia.
El exceso de amplitud de elongación, disminuye en forma suave en
los segmentos que presentan reactancia elástica a la frecuencia
4kHz, por lo que la caída continúa en dichos tonos como
consecuencia de la permanencia en el ambiente ruidoso.
Como los segmentos más basales son los responsables de la percepción
de las frecuencias supra-resonantes, y ello implica siempre en estos un
componente reactivo hacia las mismas, es lógico que cuando la frecuencia
resonante halla disminuido en 10 o 20 dB, gran parte de las supra-resonantes
hallan desaparecido. Los segmentos de sintonía más graves
que el tono 4.000 Hz, son protegidos naturalmente del exceso de amplitud
de elongación por la reactancia de masa, por lo que necesitan un
mayor tiempo de exposición para deteriorarse.
Bibliografía
Békésy G. von-Experiments in hearing. Mc Graw-Hili, New
York - Toronto - Londres, 745p., 1960.
Dallos P. et Cheatham M. Compound Action Potential ( AP ) tuning curves.
J. Acoust. Soc. Arn, 59 : 591 - 597, 1976.
Eggemont J. J. Compound action potencia¡ tuning curves in normal
and pathological human ears. J. Acoust. Soc. Am., 62: 1247 - 1251, 1977.
Evans E. F. The sharpening of cochiear frecqueency selectivity in the
normal and abnormal cochiea. audiology. 14: 419 - 442, 1975.
Jerger J. Ültimos avances en audiología 1:523, 1977.
Johnstone B. M. et Boyle A. J. F. Basilar membrane vibration exmined with
the Mossbauer technique. Science, 158: 389, 1967.
Kitaigorodski A. L. Introducción a la Física. 115 - 157,
1967.
Khanna S. M. et Leonard D.G.B. Basilar membrane tuning in the cat cochiea.
Science, 215:
305 - 306, 1982.Mataix C. Mecánica de fluidos y máquinas
hidráulicas. 13: 337, 1982.
Recuero M. Ingeniería acústica. l: 654, 1995.
Seto W. W. Acústica Teoría y 245 problemas resueltos 1:163,
1970.
Tieso S., Medina R.M. Fisiología auditiva. revista de la F.A.S.O.,
4:12 - 17, 1994.
Tieso S., Medina R.M. Estudio de la fisiología coclear. Revista
de la F.A.S.O., 1:79-89,1994.
Tieso S., Medina R.M. Introducción a la fisiología coclear.
Revista de la F.A.S.O. 3:4"5,1996.
Tieso S., Medina R.M. Dinámica de los fluidos laberínticos.
Revista de la F.A.S.O. 5:73-80,1996.
Tieso S., Medina R.M. Fisiología coclear, su abordaje desde la
teoría de los tubos de tubos de corriente sinusoidal en resonancia.
Revista de la F.A.S.O. 6:9-13, 1996.
Tieso S., Medina R.M. Fisiología coclear en esquemas. Revista del
Club Otorrinolaringológico 1:43-47, 1997.
Tieso S., Medina R.M. Hipótesis explicativa de la fisiología
coclear. Acta Otorrinolaringológica. 1:12-30, mayol997.-
Tieso S., Medina R.M. Rango dinámico auditivo, su dependencia de
los grados de movilización de los distintos segmentos de membrana
basilar. Revista de la F.A.S.O. 4:49-60, 1997.
White F.M. Mecánica de fluidos. 1:204,1979.
|